Hacia una Comunicación para el Desarrollo
Por Rosa María Alfaro
Los medios de comunicación siguen creciendo en importancia, más aún hoy con el arribo digital a puertas. Son el punto de contacto de la ciudadanía con su país y el mundo. Ellos permiten conocer no sólo problemas y conflictos existentes, sino que otorgan insumos para saber quién es quién y de qué lado están tantas diferencias y conflictos. Por comparación o identificación ayudan a los ciudadanos a conocerse a sí mismos, racional y emotivamente. Así la interacción mediática y la vida cotidiana van definiendo sentidos de futuro, sueños de cambio o una versión fatalista del "nada es posible". Los fracasos que se comprueban se traducen en furias colectivas o en actos de corrupción. La visión de país y de vida se teje entre individuos y colectivos. Nos hacemos ciudadanos con lo que miramos, oímos y leemos. Los medios son fuentes claves de formación e información para ubicarnos de una manera u otra. Así, aún seguimos repitiendo esa visión simplista del desarrollo que identifica cambio con crecimiento económico u obras de infraestructura, al viejo estilo del general Odría. No hemos avanzado.
La dinámica rutinaria y apremiante de los medios, marcada por el negocio que rinda, ha impedido trabajar desde los medios una nueva visión del desarrollo como respuesta al fracaso socialista y neoliberal. Tampoco hay tiempo y lugar para procesar lo que los ciudadanos asumen como opciones frente a la sociedad, no se les conoce a fondo. Se mide el encendido o la compra de diarios, pero poco se sabe de sus efectos. De allí la falta de credibilidad entre unos y otros, como la poca ayuda que se brinda para que tele-audiencia y lectores se construyan como ciudadanos de derechos y responsabilidad. Como respuesta, surgieron en Latinoamérica muchos observatorios de medios, al principio hipercríticos, pero luego pro-activos, comprendiendo que los medios SÌ pueden mejorar, con nuestro apoyo. Algunos de estos observatorios han logrado un excelente diálogo entre medios, periodistas y sociedad civil, construyendo una tolerancia positiva frente a la crítica y generando cambios. El Foro que organizamos presentará algunas de esas experiencias que nos permitirán comprender aportes plurales de los que podemos aprender. Se está formando una Red Latinoamericana de Observatorios de Medios de comunicación, apostando a ofertas de calidad. En esa línea se presentará a la vez experiencias favorables a la autorregulación. Porque desde ambas perspectivas se puede mejorar medios y con ellos al país. |
¿Qué es un observatorio de medios?
Un observatorio de medios de comunicación es una organización social cuyo propósito fundamental es ejercer, a través del análisis riguroso y responsable, la observación permanente de la información proporcionada por los medios de comunicación.
Estas organizaciones son fundadas gracias a la iniciativa de periodistas, universidades o instituciones sociales con la misión de velar por la calidad informativa, la vigencia del derecho a la comunicación de los pueblos, los derechos a la libertad de expresión e información consagrados constitucional y universalmente, el derecho al libre acceso a las fuentes informativas, el pluralismo y la participación ciudadana en los medios.
Los observatorios producen investigaciones con la intención de mejorar la cobertura periodística sobre determinados temas claves para el desarrollo y la democracia, como son los procesos electorales, el tratamiento de la pobreza, y los temas de género e infancia, entre otros.
¿Por qué formar una Red de Observatorios Latinoamericana?
En Latinoamérica existe hoy en día más de una treintena de observatorios de medios de comunicación en los que participan periodistas y expertos en investigación social.
La emergencia de estas instancias de observación crítica de los medios demuestra una tendencia regional por la democratización de las comunicaciones.
Por unos medios para el desarrollo
La pobreza, la educación deficiente, la salud, el medioambiente, la desigualdad y la debilidad de las democracias latinoamericanas son miradas por los medios como acontecimientos inmediatos, sin indagar sobre sus antecedentes y sus proyecciones sobre la sociedad. Sólo en muy pocos casos se informa incluyendo una perspectiva cultural y de desarrollo, que podría lograr el cambio social.
Los observatorios son una herramienta útil para los medios de comunicación, ya que a través de sus investigaciones los medios cuentan con un espejo en el que mirarse y evaluar sus contenidos y mensajes. Por ello, los observatorios constituyen un capital social que requiere de nuevas fortalezas para poder influir. Este capital social, organizado a través de una red aumentará su eficiencia, enriqueciendo sus metodologías, incorporando un enfoque de desarrollo, y por supuesto, también su incidencia nacional y regional.
|